Martha Bustos

Tuesday, November 07, 2006

El trabajo de Leff trae a la mesa de discusión desde mi punto de vista tres cuestiones provocativas... que deben ser tomadas en cuenta entorno al medio ambiente:

El Capitalismo Ambiental
El medio ambiente como una mercancía (específicamente organismos internacionales como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la Organización Mundial del Comercio, entre otras), que ponen énfasis en la bioprospección, la biopiratería y el biosaqueo de los recursos naturales estratégicos (agua, las plantas, animales y tierra), que en la actualidad surgen bajo discursos oficialistas de conservar, estamos enfrentando la privatización de territorios, del conocimiento que mantienen por ejemplo indígenas y campesinos sobre sus entornos y que nos guste o no gracias a ellos es que también se han mantenido estos recursos hasta la actualidad.
Pero la ambición capitalista en este afán de enriquecerse, ponen en riesgo la vida del planeta al negar los derechos que tenemos los humanos sobre estos recursos y el compromiso que existe por heredar a futuras generaciones esta vida.

La discusión que atrae el autor es la necesidad de la existencia de una Racionalidad Ambiental, aunque el análisis que plantea es limitado, nos lleva a la reflexión y complejización de dicha realidad como es la necesidad de de-construir y construir no solo una, sino más perspectivas de saberes sobre el medio ambiente que conformen propuestas contemporáneas que abarquen varios entramados en los que se inserta el medio ambiente, como es la creación y ejecución de un marco legal no solo en el afán de proteger, sino de compartir, mantener y controlar el uso y disfrute de dichos recursos, con base en la responsabilidad social compartida.

Leff nos señala que la creación de Movimientos Sociales con carácter territorial va más allá, por ejemplo la propuesta de autonomía, autodeterminación, autogestión, sustentabilidad, con equidad y justicia, planteado en México por varios pueblos indígenas entre los que se encuentran el Congreso Nacional Indígena y por supuesto el EZLN.
Esta situación subraya que el medio ambiente no es una mercancía o una forma de allegarse de $, es la forma de luchar por el pasado, presente y futuro de la humanidad entera y la colectividad en que se inserta esta propuesta indígena y su simbólica forma de ver su entorno, su vida, su territorio en el que habitan, finalmente forma parte fundamental de su identidad, de ahí que exista la lucha como un mecanismo de evidenciar las consecuencias negativas que traen consigo la visión rapaz de la economía suicida neoliberal como es el Plan Puebla Panamá.

Finalmente me parece que el autor aunque rebuscado nos allega de una discusión emergente de una realidad por demás compleja que es necesaria para conformar una nueva visión en la realización de investigadores no solo sobre la temática ambientalista sino la necesaria implicación social con compromiso real.

Bibliografía:
Leff, Enrique. Racionalidad Ambiental: La reapropiación social de la naturaleza. Siglo XXI. México. 2004.

Monday, October 23, 2006

La sinergia – planteada por Corning – en relación con procesos de Identidad me parece que tienen similitudes en cuanto a que implica la inclusión o exclusión de unos y de otros individuos con base en ciertos patrones clasificatorios (sexo, religión, clase social, etnia, raza, laboral, agraria, política, comunitaria, municipal, regional, etc.), en el cuál existen diferentes niveles de pertenencia que, permiten la organización social al compartir espacios de interés o necesidad para crear, negociar, definir y desarrollar los procesos identitarios. La identidad, de igual manera que la sinergia, finalmente es una construcción temporal cuya reproducción está en constante movilidad como respuesta a un contexto determinado.

Teresa Sierra por su parte define la identidad, como la expresión de relaciones sociales históricamente construidas y negociadas. Por lo tanto, el hecho de que la costumbre o la tradición adquieran legitimidad para la justificación de la diferencia, tiene que entenderse como el reconocimiento en la coyuntura contemporánea de prácticas y discursos que tienen un sentido actual para la colectividad.[1]

Melucci, Alberto (1982) señala que debido a que la identidad no puede darse fuera de la interacción y del reconocimiento recíproco entre los actores, comporta intrínsecamente una tensión irresuelta e irresoluble entre la definición que da el actor de sí mismo y el reconocimiento que le brindan los demás.

De ahí que el exterminio de la identidad es sumamente difícil a menos de que se ponga en práctica la violencia en sus ámbitos y niveles extremos como es el etnocidio o con una Guerra de Baja Intensidad.

Una identidad que me ha llamado particularmente la atención es la denominada Identidad subordinada y negativa
En cuanto a éste tipo de identidades pueden ser de gran utilidad para el análisis entorno a las problemáticas que enfrentan los pueblos indígenas como es la violencia y debido a que existen distintos niveles y ámbitos entre los que surge y se desarrolla la violencia, propongo un ejemplo sobre los impactos de ciertas políticas gubernamentales indigenistas, cuyo objetivo es la integración de dicho sector a la nación, promoviendo la desaparición de sus diferencias para poder entrar en una etapa de desarrollo.

Figueroa, Alejandro, destaca que las identidades en casos extremos se definen a partir de los atributos que los otros asignan, lo cual es síntoma de una débil posición de la colectividad en cuestión de sus relaciones con otras colectividades.[2] Y que podría también ser aplicado desde el planteamiento de Corner sobre la sinergia (necesidades y/o imposiciones)

Sobre este último aspecto, Cardoso de Oliveira refiere que la identidad subordinada es como una "identidad negativa", que orienta hacia la renuncia de sí misma, internaliza la ideología discriminatoria de los sistemas interétnicos. El autor señala que las identidades instrumentales se invocan en un momento determinado para la obtención de algún fin, una vez concluida la interacción vuelven a un estado de latencia.
Pero son las formas simbólicas las que tienen una característica retórica por medio de la cual los grupos dominantes tienden a imponer de manera persuasiva los significados “legítimos”. También los grupos dominados pueden cuestionar, transformar y otorgar nuevas significaciones.[3] Como se observa actualmente en Chiapas.

Y es que las luchas por el reconocimiento de la identidad, son luchas de clasificaciones, luchas por la existencia. En las sociedades indígenas la pertenencia étnica se enfrenta a la integración, adaptación o la creación de nuevas formas de organización social, ejemplo de ello son los indígenas migrantes a las grandes ciudades, donde generan alianzas políticas como mecanismo de negociación con los estados nacionales y con las sociedades con las que interactúan. Barth (1976) menciona que las identidades sociales se definen no por sus contenidos, sino por las fronteras de sus límites.

¿Existe otras vertientes en la Sinergia? bueno por lo menos en antropología los estudios sobre identidad plantean la Múltiple o combinada, García de León señala que la identidad en realidad ha dado lugar a auténticos desafíos cuando a las personas se les ha impedido tener identidades múltiples o combinadas, que son naturales para la mayoría de la gente.[4]

Esta situación anteriormente planteada vinculada con políticas de Estado, actualmente han generado gran revuelto debido a la homogeneización de la identidad (mestiza) y la nulidad en cuanto al reconocimiento de identidades múltiples o combinadas, como el caso de los indígenas que viven en la ciudad, por ejemplo los zapotecos estudiados por Lane Ryo Hirabayashi (1993) y los mixtecos documentados por Teresa Mora (1996), muestran los cambios ocurridos a los indígenas al llegar a las ciudades, lo que no ha significado el abandono de sus identidades, contrario a ello, llegan a mantener su diferencia a través de la participación en redes organizativas que promueven la comunicación, la solidaridad con las comunidades de origen – o la sinergia de acuerdo con Corner –, aún cuando el Estado nacional intenta imponer la exclusividad a las identidades, vemos que en la práctica han sido superados estos esquemas de definición o diferenciación.

Los estudios de las ciencias sociales y antropología – con o sin perspectiva de género –señalan la variabilidad de los sistemas de género en diferentes espacios y periodos de la historia. Algunos cuestionamientos sobre las relaciones de poder, la construcción de la nación, la política y la sexualidad de las que surgen tres preguntas sobre la vida política, la primera ¿de qué manera se desarrolló la cultura política occidental para lograr excluir a las mujeres de toda actividad política formal?, ¿cuáles han sido los estilos para la actividad política que han tenido a su disposición las mujeres, y cómo se comparan con los de otros grupos sin derechos?, y como el estilo moldea a su vez los significados, ¿cómo han funcionado las dirigentes en relación con sus votantes?, finalmente ¿cómo deberíamos entender el problema de la igualdad en un mundo de diferencias sexuales biológicas? Cada una de estas preguntas requiere de información específica sobre las mujeres: cómo se las trataba, que pensaban y cómo se comportaban. Pero también requieren un estudio más amplio en torno a las relaciones entre hombres y mujeres y las actitudes culturales, sobre las prácticas políticas más generales.

Los cuestionamientos desde la política se relaciona con una serie de preguntas antropológicas ¿Existen sociedades en las que el género no es una de las formas principales para la organización de sistemas sociales? Si los papeles de género no están determinados por la biología, ¿podemos determinar los factores sociales que los crean? ¿Es posible generalizar en torno al género sin tomar en cuenta las divisiones etnográficas? ¿Podemos explicar el género en una sociedad particular sin también referirnos a su historia? ¿Cómo deberíamos reflexionar en relación con la política occidental si descartamos el mito de que sólo los hombres establecen vínculos con otros hombres? ¿Cuales son las bases de los vínculos entre las mujeres? ¿Los vínculos entre hombres y entre mujeres siempre resultan antagónicos? ¿Hay manera de entender los ritos y las costumbres de territorios sociales separados en un sentido de complementariedad y refuerzo mutuos?[5]

De hecho, los estilos prevalecientes respecto a la vida familiar y la crianza de los hijos tuvieron mucha influencia en las instituciones económicas y políticas emergentes. Sin embargo las instituciones no siempre tienen éxito en su tarea de inculcar conductas culturalmente aceptables o comportamientos convencionales. No parece que los individuos simplemente acepten o reflejen las designaciones normativas.[6]

Pero, ¿Se puede hablar realmente de márgenes de libertad cuando nos referimos a las mujeres indígenas o negras, habitantes de países dependientes y pobres?
Hablar de espacios de libertad o ejercer los derechos para las mujeres no es fácil debido a que son objeto de un sistema patriarcal que controla sus vidas, en el caso de los hombres sabemos que la legitimidad y construcción de su poder de decisión sobre los demás y particularmente sobre la mujer ha sido histórica y solo varía de acuerdo a factores como la región, cultura, pueblo, familia, edad, clase social, etc.
La importancia de los derechos de las mujeres reside en que sean respetados desde la legalidad o normatividad interna de los grupos indígenas y externa como parte integrante de la nación desde la memoria colectiva como práctica real.


En cuanto a la Autonomía es similar el nivel de análisis y reflexión ya que esta, de acuerdo con Cohn, la autonomía fue un ideal social importante en el siglo XVIII donde proclamaban frecuentemente "libertad natural" y lanzaban inventivas contra "el yugo de la sujeción". La independencia de los pueblos eran generalmente fantasías que a su vez pueden actuar como mitos sociales dinámicos, que promueven la acción colectiva y dan unidad, energía y dirección a la comunidad.[7]
Algunos movimientos sociales con proyectos autonómicos luchaban por la soberanía nacional mientras que, en la última década los movimientos indígenas, plantean la exigencia de autonomía dentro del marco de Estado nacional y garantizar una nueva relación con los pueblos indígenas y la vida política nacional, el establecimiento de un verdadero estado de derecho basado en el pluralismo jurídico y el derecho de las personas a defender sus intereses y tomar decisión sobre su diversidad biológica y cultural – de sus vidas y territorios –.

La historia de los indígenas en México generalmente esta escrita por reiterados procesos de protesta social, en que surgen revueltas, rebeliones o levantamientos y en gran medida actos de rebeldía que responden a la posición de los proyectos nacionales que limitan la capacidad autonómica, vulnerando sus territorios e imponiendo modelos económicos internacionales que atentan contra la organización sociopolítica. Para las mujeres la autonomía, debe surgir "desde el hogar, en el trabajo, la comunidad y la región".[8] Plantean la necesidad de garantizar la paridad entre hombres y mujeres, el respeto a la toma de decisión sobre sus vidas y cuerpos, junto a la búsqueda de formas de organización y participación sin violencia. Señalan la emergencia de que se logren ejercer en la práctica sus derechos a la salud, alimentación, educación, participación en los espacios políticos, públicos, a tener una vida sin violencia, a tener casa, cariño, etc.

Finalmente el gran reto es: "Legislar sobre los derechos de los pueblos indígenas a elegir a sus autoridades y a ejercer la autoridad de acuerdo a sus propias normas en el interior de sus ámbitos de autonomía, garantizando la participación de las mujeres en condiciones de equidad".[9] Sobre éste tema, Jaidopulu Vrijea, Ma., plantea que se vincula una demanda general con la exigencia de cambios en las relaciones de género dentro y fuera de la comunidad, ya que para que pueda ser efectiva esta demanda debe surgir de la transformación de los individuos, de sus valores, normas e instituciones que lo subordinan en los diferentes ámbitos de su participación: familiar, comunal, municipal, regional, estatal y nacional.[10]

Marcela Lagarde resalta que en la actualidad están presentes las resistencias más profundas y las rebeldías de las mujeres que buscan un trato equitativo lleno de respeto y justicia social, exigen desde la lucha, democracia en el país, en la casa y en la cama, sin desvincular lo íntimo, lo privado y lo público.
Las mujeres han hecho ver que la salida pacífica a la guerra y miseria pasa por la construcción de la autonomía de los pueblos indios, y que requiere reconocer y enfrentar la problemática específica de las mujeres indígenas, así como incorporar sus prioridades, aspiraciones y alternativas a la democratización del país.[11]

La sinergia como categorías o modelos de análisis desde las ciencias sociales, es cercano a planteamientos del funcionalismo y estructuralismo, que surge en antropología en el siglo pasado, en la actualidad preguntarse si el pueblo Tsotsil o el EZLN ¿tiene sinergia?
Me parece que el concepto es limitado al dar por sentado que un conglomerado de células bajo un esfuerzo coordinado (división del trabajo) son capaces de reaccionar para satisfacer necesidades o emergencias, pero no resuelve la situación en ciencias sociales sobre la unión de los elementos, de los individuos, de las partes bajo un mismo objetivo ya que no todos los tsotsiles se consideran un pueblo (por dar el mismo ejemplo), no todos los adherentes de la otra campaña llevan acabo el principio de mandar obedeciendo, ni todos los zapatistas son un núcleo de células – en el lenguaje del autor –.

BIBLIOGRAFÍA
Corning, P. A. 2005. Holistic Darwinism: Synergy, Cybernetics and the Bioeconomics of Evolution. Chicago: University of Chicago Press.
Sierra, Teresa. La antropología jurídica en México. Temas y perspectivas de investigación. en: Sierra, Teresa y Chenaut, Victoria. Pueblos indígenas ante el derecho. Pp. 13 – 44.

Figueroa, Alejandro. De la tierra y de todos los santos. CONACULTA. México. Pp 42

Cardoso de Oliveira, Roberto. 1998. Etnicidad, eticidad y globalización. Cuestiones Globales. En Bartolomé, Miguel A.; Barabas, Alicia M. Autonomías étnicas y Estados nacionales. CONACULTA/INAH. México.

García de León, A. Resistencia y utopía. Memorial de agravios y crónica de revueltas y profecías acaecidas en la provincia de Chiapas durante los últimos quinientos años de su historia. Tomo I y II. Era. México. Págs. 333-334.

Lamas, Marta. 1996. Pp. 11, 13-14, 26-27.

Jill K. Conway, Susan C. Bourque y Joan W, Scott. Pp. 32

Taylor, William B. 1987. Embriaguez, homicidio y rebelión en las poblaciones coloniales mexicanas. FCE. México. Pp. 226-227.

Propuestas conjuntas firmadas entre el Gobierno Federal y el EZLN durante las mesas del diálogo en San Andrés.

Foro Nacional Indígena, 25 de enero 1996.

Lagarde, Marcela. 1999. Etnicidad y género. La autonomía, un nuevo pacto con las mujeres. Las Alzadas. México. Pp. 329.


[1] Sierra Teresa. La antropología jurídica en México. Temas y perspectivas de investigación. en: Sierra, Teresa y Chenaut, Victoria. Pueblos indígenas ante el derecho. Págs. 13 – 44.
[2] Figueroa, Alejandro. De la tierra y de todos los santos Pp 42
[3] Cardoso de Oliveira, Roberto. Etnicidad, eticidad y globalización. Cuestiones Globales. En Bartolomé, Miguel A.; Barabas, Alicia M. Autonomías étnicas y Estados nacionales. CONACULTA/INAH. 1998.
[4] García de León, A. Resistencia y utopía. Memorial de agravios y crónica de revueltas y profecías acaecidas en la provincia de Chiapas durante los últimos quinientos años de su historia. Tomo I y II. Era. México. Págs. 333-334.
[5] Ob. Cit. Lamas, Marta. 1996. Págs. 11, 13-14, 26-27.
[6] Ob. Cit. Jill K. Conway, Susan C. Bourque y Joan W, Scott. Pág. 32
[7] Taylor, William B. Embriaguez, homicidio y rebelión en las poblaciones coloniales mexicanas. FCE. 1987. México. Págs. 226-227.
[8] Declaración del Foro Nacional Indígena.
[9] Propuestas conjuntas firmadas entre el Gobierno Federal y el EZLN durante las mesas de diálogo en San Andrés.
[10] Foro Nacional Indígena, 25 de enero 1996.
[11] Lagarde, Marcela. Etnicidad y género. La autonomía, un nuevo pacto con las mujeres. Las Alzadas. México. 1999. Pág. 329.

Saturday, October 14, 2006

Creo que la riqueza de planteamientos como los de Wallerstein de tipo económico nos remite:
· El histórico vínculo que existe entre la formación de los estados-nación, y la política internacional (económica, social, jurídica).
· Las unidades de análisis en la antropología refieren objetivos en la investigación que se ven insertos en el acotamiento geográfico.
· Uno de los retos que ahora se están planteando dentro de la discusión antropológica relacionado a esto, son los estudios regionales y otra vertiente interesante son los análisis que van del ámbito global a lo local. Ambas vertientes nos brindan una perspectiva de análisis más amplia que puede llegar a ser concisa aún cuando muestra el entramado en los que se ve inmersos los proyectos de investigación.
· En la actualidad, las unidades de análisis que van de lo global a lo local, es una de las maneras de dar respuesta también a los efectos de las relaciones de poder que mantienen las políticas internacionales (como las dictadas por Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, Organización Mundial del Comercio o el llamado Grupo de los 8), en países como México, así explicar cuáles son las consecuencias de dichas políticas por ejemplo las económicas de libre mercado internacionales en ámbitos políticos como el estado-nación, en los estados de la república mexicana, en los municipios que los integran e incluso en espacios más pequeños como es la familia a través de estudios de caso desde el espacio micro económico-social.

Como podemos ver modelos de análisis, reflexión y discusión hay muchos, lo importante es poder entender que el dogmatismo aplicado a cualquier ciencia trae más retrocesos que avances, claro desde mi punto de vista.

Con respecto a la antropología mexicana y unidades de análisis planteadas por Ricardo Pozas y Aguirre Beltrán, me parece que no existe receta, más bien el trabajo de la antropología mexicana contemporánea propone formas diversas de realizar el análisis, ejemplo de ello es la exigencia de autonomía en México existen varias propuestas de las que solo enunciaremos algunas de manera breve para mostrar lo antes mencionado:
1) Asamblea Nacional Indígena Plural por la Autonomía (ANIPA) y H. Díaz Polanco, plantean que la autonomía puede ser articulada desde el estado, a través de la democracia.
2) Anti-sistémica, planteada por EZLN, que no propone la solución a sus demandas a partir de acceder al poder.
3) La experiencia de México con: Pueblos Yaquis (Norte) y Wixárricas (Occidente), y su diferencia en cuanto a la organización política interna en sus pueblos (de facto).
4) Autonomía secesionista, planteada en lo político desde la derecha (caso de Bolivia en el gobierno entrante de Evo Morales).

Quisiera señalar que la definición de Pueblo es una construcción realizada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), a través del Convenio 169, a partir de la cual los indígenas logran acceder al reconocimiento de derechos culturales y sociales, y que no toma en cuenta los aspectos económicos, por lo tanto propone resolver de manera formal, los conflictos entre los estados-nación y los pueblos indígenas.

Finalmente, las unidades de análisis responden a las necesidades y perfil de la investigación, por lo tanto, son diversas y me parece que enriquecen la teoría.

Saturday, September 23, 2006

La discusión entorno a la monopolización de los medios de información como es el Internet se ha ido modificando a través del tiempo y esto se debe a que la red de usuario se volvió activo, es decir, que logró ir más allá de las restricciones político-económicas y se construye una nueva forma, o sea, un uso alternativo, distinto al proceso de comercialización como el conocido Copyright que responde a una política mundial de comercio, obviamente centralista, impositivo, bajo una lógica de mercado.

La restricción vista a través del monopolio ha tenido que enfrentar los cambios en las sociedades contemporáneas, más allá del altruismo y de los intereses egoístas (como las de empresas transnacionales que han diversificado sus estrategias de mercado), el uso del Internet por ejemplo también ha permitido la diversificación de las luchas contra políticas económicas como es el neoliberalismo debido a la privatización de todos los recursos (humanos, económicos, naturales, políticos, sociales, etc.), que ha traído como consecuencia la búsqueda del ser social, de la colectividad donde se intenta alcanzar un conocimiento para todos, claro para los que puedan tener acceso a esos recursos.

Friday, September 15, 2006

La etnografía ha sido un gran aporte que realiza Malinowski a las ciencias sociales, al paso del tiempo se ha enriquecido este método antropológico para la descripción de una realidad social, claro que a partir de las críticas fundamentadas en el trabajo “Los Argonautas del pacífico occidental”. Sin embargo, en la actualidad continúa siendo una herramienta para el antropólogo.
Creo que parte del enriquecimiento de la antropología desde la teoría ha sido el trabajo realizado por García Canclini a través de su análisis contemporáneo sobre las culturas híbridas, pero creo que va más allá ya que es de los pioneros en traer a la mesa de discusión el contexto de América Latina y países llamados dependientes, en “desarrollo” o “tercer mundo”, en un marco de globalización acelerada denominada también neoliberal.
Otro de los autores es D. Theo Goldberg que refiere sobre "la historia del monoculturalismo" nos muestra cómo la identidad y la diferencia nos llevan generalmente hacia a políticas de homogeneización fundamentalista. En contra parte plantea que utilizar el concepto de heterogeneidad es no sólo un requisito de adecuación teórica al carácter multicultural de los procesos contemporáneos, sino una operación necesaria para desarrollar políticas multiculturales democráticas y plurales, capaces de reconocer la crítica, la polisemia y la heteroglosia.
Creo que ambos autores nos brindan una nueva perspectiva teórica que puede apoyarse con herramientas metodológicas tradicionales provenientes de la antropología como son las entrevistas formales, informales, a profundidad, observación y observación participante, finalmente es una idealización desde mi punto de vista que el antropólogo sea imparcial, goza de carga subjetiva, tiene su historia, cultura, de los que no puede quitarse como si fuese utilería, el reto es finalmente es la ética profesional y personal.

Friday, September 08, 2006

El papel de la antropología

En el pasado la antropología fue una herramienta utilizada por exploradores, evangelizadores colonialistas, comerciantes, fugitivos del llamado antiguo continente, con el objetivo de saquear, o modificar la vida de los denominados "primitivos", "salvajes". En la actualidad aunque no se ha alejado de esta visión (afortunadamente son solo pocos antropólogos), en lo general es una veta que nos acerca a estudios o investigaciones sociales, culturales, políticos, religiosos, es decir, un acercamiento a otros contextos e individuos que formamos parte de la sociedad.

El papel del antropólogo

Estudiar, investigar, documentar, aclarar, discutir, explicar, comparar, temas de interés.

Disculpen que tenga poco tiempo para echar más rollo, y la excusa es que he intentado 3 ocasiones hacer este trabajo pero me cuesta más cuando la compu se traba o que no apreté el botón adecuado y mi choro se perdió, cada vez que ocurrió esto pues mi interés e imaginación se fue limitando, pero prometo trabajar con más tiempo.

Martha Bustos.